miércoles, 6 de abril de 2016

La seguridad hídrica y alimentaria, y las inseguridades que la acompañan


Resumen:
            José Carrera describe en su artículo América Latina: mucha agua, pero mal repartida la discrepancia entre la producción potencial y la real y el papel que tiene la situación económica de Latinoamérica. Defiende la idea que un énfasis en la seguridad hídrica (y también la seguridad alimentaria) es crucial para el desarrollo de los países de la región y sus posiciones geopolíticas. Empieza describiendo los recursos favorables que tiene el región, como la presencia de una tercera parte del agua dulce del mundo y el porcentaje significante (28%) de sus terrenos que tienen la potencial para la agricultura. Desde allí, Carrera habla de la necesidad de mejorar la seguridad hídrica aumentando la eficacia de los recursos hídricos y su distribución. También describe el papel potencial de los recursos del agua latinoamericana en el desarrollo y la implementación de energías renovables. Concluye que las inversiones en el sector hídrico ofrecerían lo que la región necesita para estimular su desaceleración económica actual. Por eso, el énfasis en estas seguridades provee una estrategia para mejorar significativamente la calidad de vida de los pueblos latinoamericanos y para adoptar una posición económica y geopolítica más dominante.
Análisis:
            Mientras que estoy de acuerdo con el autor que el desarrollo de la seguridad hídrica y alimentaria es crucial para sostener el crecimiento de la población en el mundo, tengo dudas significantes sobre la idea que este desarrollo mejorará la posición de países latinoamericanos en el mundo sin la consolidación considerable del poder político en sus gobiernos o algunos empresarios. Por eso, no estoy seguro que el desarrollo de lo que habla Carrera promueva las economías latinoamericanas al nivel de los países más poderosos, ni que mejore los ingresos o la calidad de vida de los poblaciones de estos países.
            Las economías con posiciones geopolíticas importantes debido a sus recursos han estado muy vulnerables históricamente. Por un lado, los gobiernos de OPEC parecen tener mucha influencia por la posesión de recursos petroleros y su casi monopolio en la venta de estos recursos. Por otro lado,  se ha mostrado la dependencia de esos países de la necesidad constante de otros países de sus recursos cuando las ventas de petróleo en otros países (como Canadá) disminuyeron sus precios. De la misma manera, la producción agrícola en otros países prevendrá la posibilidad de asumir un papel principal en la economía mundial.
            Aparte de la vulnerabilidad de economías centralizadas, la consolidación de poder necesaria para centrar las economías latinoamericanas en la seguridad hídrica fortalecería los regímenes latinoamericanos en una manera que consolida el todo el poder gubernamental en las élites. Un cambio como este empoderaría un régimen dictatorial. Se pueden ver tales efectos en los regímenes de Rusia o de Venezuela hoy.           
             También se puede decir que la situación para una economía enfocada en la seguridad hídrica y alimentaria es muy diferente de la para economías petroleras. Se dijo que los países que se especializan en la agricultura no sufren de las mismas vulnerabilidades que los exportadores del petróleo. Debido a que no hay un método alternativo de sostener a una población, la agricultura no sufre de las mismas faltas de demanda que ha experimentado el mercado para el petróleo. También se argumenta que el desarrollo de la seguridad hídrica y alimentaria no tiene la misma potencial de amplificar el poder y riqueza de algunos encima de todos los otros. El desarrollo de energía sostenible ha ocurrido mucho en las economías abiertas y en los países democráticos, y los costos que lo acompañaban no han atraídos a los regímenes dictatoriales.
            Aunque la demanda para la comida es constante y que los regímenes dictatoriales generalmente tienen políticas de energía enfocada en el petróleo o el carbón, esos factores no proveen seguridad contra otras vulnerabilidades. Países que se concentran en la producción agrícola han tenido una vulnerabilidad particular a los eventos climáticos extremos. Esta dinámica es muy evidente en países como China, donde hambrunas que acompañaron las sequias han decimado la población. Para proteger sus recursos contra las sequías y inundaciones, los países latinoamericanos necesitarían unir sus recursos hídricos y alimentarios en toda la región, sacrificando su soberanía por un sistema regional. Esto ofrecería también la oportunidad para regímenes más fuertes a dominar sus vecinos.
            En resumen, mientras que hay muchas razones para desarrollar la seguridad hídrica y alimentaria, las opciones de los gobiernos tienen tanta-si no más-probabilidad de empeorar la situación en la región que  mejorarla. No pretendo a decir que los países que tienen la oportunidad no deban centrar en el desarrollo de estos sectores de sus capacidades y economías, pero creo que los gobiernos, empresarios y poblaciones de la región y el mundo deben tener cuidado que no empeoran sus situaciones.

Preguntas:
1. ¿Cómo pueden los estados aumentar sus capacidades de responder a los eventos climáticos extremos? ¿Es preferible que las mejoras originan con los gobiernos, los empresarios privados, la comunidad internacional u otros actores? ¿Por qué?

2. ¿Cómo afectan el medio ambiente los esfuerzos para desarrollar más del potencial hidroeléctrico económicamente explotable? ¿Cómo afectan el desarrollo hidroeléctrico los esfuerzos de preservar el medio ambiente? ¿Hay un conflicto?

3. Es claro que el desarrollo hidroeléctrico mejorará la calidad de vida en la región, pero ¿cómo se puede reducir la pobreza, particularmente en los sectores de la economía afuera de la agricultura?


Enlace:
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/03/18/america/1458326412_391391.html

martes, 16 de febrero de 2016

Brutalidad en la sombra

Miembros del Cártel del Golfo
 
Resumen (238 palabras):
            En su articulo, Censura o morir: la noticia en la era de los cárteles, Dana Priest describe la situación de censura que se enfrentan periódicos en sus zonas de operación. Priest cuenta incidentes en que periodistas recibieron órdenes de cárteles para redactar artículos que muestran la corrupción y influencia de las organizaciones criminales en los organismos del Estado. Se concentra en la situación que se enfrenta El Mañana, que tiene oficinas en los territorios de dos cárteles. En consecuencia, El Mañana recibe demandas de los dos, y cada uno tiene su propia filosofía sobre los medios. Incluye descripciones de cómo los periodistas se quedaron atrapados en los conflictos entre los carteles, con asesinatos de periodistas como mensajes para intimidar al otro cártel. 
Soldados del Estado Islámico
Una política de autocensura fue adoptada por los periódicos para preservar la vida y seguridad de sus periodistas, pero aún esta no garantiza la seguridad. El autor explica como México ha sido un lugar peligroso para los periodistas durante mucho tiempo, y refiere a las cifras altas de periodistas a las que se mató en décadas recientes. Concluye con una comparación se la situación de censura forzada y institucionalizada en el Medio Oriente, facilitado por organizaciones como el Estado Islámico. Dice que la situación se parece similar a la de la frontera entre los Estados Unidos y México, y cómo los periódicos en los Estados Unidos prohíben que sus periodistas reporten en el contenido y que facilitan la corrupción.

Análisis (597 palabras):
            Pienso que el argumento que las situaciones son equivalentes es un simplificación excesiva. A mí me parece que los cárteles son organizaciones ilegales que quieren controlar sus reputaciones y mantener perfiles bajos. En cambio, las organizaciones como el Estado Islámico (E.I.) quieren usar la producción de videos y mensajes por medios de comunicación social para aumentar sus reputaciones como se quieren.
            Por seguro, la competición entre diferentes grupos armados en México y el Oriente Medio tiene efectos equivalente devastadores en los civiles en las dos regiones. Sin embargo, los cárteles tienen objetivos muy diferentes a los de grupos como E.I. para el uso deliberado de violencia excesiva en civiles en sus territorios.  Por un lado, es verdad que las tácticas brutales que usan los cárteles para enviar mensajes y intimidar a sus rivales tienen métodos muy similares a las de grupos como E.I. y sus predecesores, como decapitaciones y ejecución o exterminio. Por otro lado, un grupo le usa para disuadir a rivales potenciales de sublevarse o reportar sus actividades mientras el otro le usa para demonstrar victoria sobre los adversarios para desmoralizar a sus enemigos y ganar más recursos y soldados.
            Se dije que las diferencias entre los tipos de organizaciones son mínimas. Del mismo modo, se puede decir que los grupos tienen los mismos objetivos de ganar control de territorio, reclutar miembros nuevos y ingresos y ganar un monopolio en el mercado por sus productos (como drogas, recursos naturales o una interpretación de ideología). Se puede decir también que las situaciones reciben atención desigual dado que  la importancia política del Medio Oriente por sus recursos naturales o porque un prejuicio contra latinoamericanos y sus peores condiciones de vida.  Sin duda, la retórica en políticas estadounidenses apoya este idea.
            Primero, los cárteles mexicanos usan la explotación de recursos naturales para ingresos pero se manifesta en conflictos entre cárteles y gobiernos municipales. La presencia estadounidense en el Oriente Medio resulta principalmente de una serie de eventos históricos de las décadas recientes, no un prejuicio contra los problemas latinoamericanos. Pienso que las organizaciones tienen estructuras comprables , pero a los cárteles les motiva el dinero y a grupos como al-Qaeda les motivan objetivos políticos y a grupos como el Estado Islámico les motivan objetivos territoriales y gubernamental.  En general, cárteles quieren mantener los perfiles bajos y usan la intimidación como les parece necesaria para prevenir sus rivales y las poblaciones en sus zonas de operaciones que luchen su presencia. Por eso, los cárteles no necesariamente admiten directamente a su uso de brutalidad, dado que sus objetivos se centran en la preservación de una industria productiva y la desaparición de cualquier grupo que intenta parar o reducirla. En contraste, grupos como E.I. usan la intimidación para reprimir sus prisioneros y las poblaciones sometidas a su control, pero también publican su uso de estas tácticas. Sus objetivos incluyen proyectar una imagen de éxito para desmoralizar a sus enemigos y también ganar más apoyo.
            Los dos tipos de grupos operan transnacionalmente, y los dos las tratan mal las poblaciones en sus zonas de control como herramientas, pero no son los mismos y no se pude abordar en la misma manera. Los cárteles son grupos económicos y criminales adaptados a circunnavegar y dominar la poder policial.  E.I. es un organización que se había desarrollado de manera similar a los cárteles, pero con el objetivo de gobernar un territorio con una estrategia que incorpora métodos de terrorismo, insurgencia reclutamiento que se han desarrollado en las décadas recientes. Las dos situaciones demandan nuevas métodos de combatir estas organizaciones clandestinas, pero aún así son distintos.

Preguntas Criticas
¿Por qué crees que la situación en México no recibe la misma atención que recibe el Medio Oriente? ¿Cómo se distinguen las situaciones de estas dos zonas?


¿Cómo se puede mejorar las condiciones bajo de los cárteles sin métodos militares o policiales? ¿Cómo piensas que los cárteles responderían a esos métodos? ¿Piensas que estos métodos pueden ser aplicados a las luchas contra grupos como el Estado Islámico?